20/3/17

De fieltro para una fiesta

Holaaaaa

Vuelvo a participar en un nuevo reto que propone Anna del blog De todo un poco

Esta vez la temática del reto es 
"DIY Telas"
a propuesta de la ganadora que ¡no sé quien sería! pero puedes averiguarlo tú pinchando AQUÍ.


Y aquí vengo yo a presentaros las cosillas que he hecho con telas... con fieltro.


¡¡Estas pinzas para niñas!!


en ROJO


en AZUL MARINO



en AZUL CIELO


en  FUCSIA


en  ROSA CLARITO
 

en VERDE



Os agrando algunas para que se puedan ver los detalles. 
A los vestidos que llevan el delantal les metí un poquito de algodón en el interior para darles algo de volumen.



 





Hice estos patrones que me sirvieron para todos los vestidos.
La elaboación es sencilla.
Recortar las piezas de fieltro, coserlas o pegarlas y añadir los detalles como lazos, puntillas o bosillos.




Aquí están todos preparados para hacer unos paquetillos porque van a servir para regalar a las invitadas de la fiesta de cumpleaños de la hija de una amiga.

 




Y ahora os animo a que paséis por el reto de ANNA (pinchando aquí) para DISFRUTAR de todos los trabajos que se presenten (que serán de alto nivel, como de costumbre). 
Podréis votar por los tres que más os gusten.




Si te ha gustado este trabajo, puedes dejar un comentario que contestaré a través del correo.

Si quieres más información puedes ponerte en contacto conmigo.

Y, si lo consideras oportuno, puedes hacer clic en G+1 para que este blog sea un poco más visible. ¡Gracias!



8/3/17

Marco para ocultar el cuadro eléctrico


María José se puso en contacto conmigo para ver si podía recomponer este marco, que usaban para tapar el cuadro de luces, porque se había caído.




¡Pues claro que puedo!! le dije.

Así que me lo llevé a casa.

Primero rellené con con pasta de madera los descorchones que se había hecho al caer y lo recompuse pegando, con cola de carpintero, todas las piezas.



La idea que tenía María José era adaptar el marco al gusto de su chavala, Miriam, que era quien se lo iba a quedar.

Como en su momento me había encargado una letra para ella me propuso hacer la caja coordinada con la letra que os enseño.

Así que utilicé la misma pintura de efecto tiza de la marca Auténtico en color lino y un papel muy vintage que busqué a propósito para ella.


En el lateral de la letra esta frase:

Y este es el resultado.
Os pongo dos fotos casi iguales porque no he sido capaz de mejorar el brillo que veis por el reflejo del cristal que va sobre el papel.







Y con este trabajo participo de nuevo en el Finde Frugal de Marcela Cavaglieri.
Cada fin de semana nos invita a mostrar lo que hacemos y seguir aprendiendo con los trabajos que participan.
¡Pásate a verlos!



Como siempre, si te ha gustado este trabajo, puedes dejar un comentario.

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4/3/17

Dos bandejas para unos bebés

Holaaaa!!

Esta semana entregué estos dos trabajos. 

Una seguidora se puso, de nuevo, en contacto conmigo porque quería encargar el regalo para el bebé de un compañero. 

Casi a la vez, su hijo también me hizo un encargo. 

A los dos les gustó la idea de regalar una bandejas para poder poner las cosas del aseo, o los pañales, o la ropita para el día siguiente.  

Y así las hice:





Después de lo largas que han sido las entradas anteriores, hoy no voy a enrollarme mucho (si no, cualquier día... ¡ vais a salir pitando!!).


Estas bandejas están hechas siguiendo unos pasos muy sencillos.


Vamos primero con la azul:

Antes de empezar a pintar, he lijado la madera un poquitito porque aunque vienen muy bien terminadas, hay que suavizar algunas aristas.

Después, he pintado toda la superficie con una mano de pintura acrílica blanca por toda la superficie y de "azul bebé" solo en las cuatro caras exteriores. Está terminada con un barniz mate.

En el interior, como es para un bebé, corté una lámina de cartón pluma (porque lo tenía en casa), le puse guata y la forré con una tela de lacitos azul que le iba estupendamente. Se me ocurrió que si va a ser para un bebé queda más preparada con el fondo de tela.








Como la bandeja viene troquelada, hice una banda con la misma tela de lacitos y la introduje entre las ranuras.







Para unir los dos extremos utilicé una estrella de madera que pinté de un azul más intenso y a la que le puse un líquido, que se llama Glossi Acent muy usado en Scrap. Me gusta mucho para estas cosas: le da volumen y brillo que, en este caso, contrasta con el mate del acabado.








Acabé la bandeja pintando las letras de madera que forma su nombre de la misma forma de que estrella: con ese azul y el glossi.




Para la que hice en color topo también he lijado la madera para suavizar algunas aristas y los recovecos de los corazones.

En ésta he utilizado las pinturas a la tiza de la marca Fleur en dos tonos que me gustan mucho y que ya usé, por ejemplo, en este mueble: "James Taupe" para el exterior y "Taupe sophistication" (bastante rebajado con blanco de la misma marca) para las caras interiores y el interior de los troqueles.



Igual que para la bandeja de Lucca, forré una lámina de cartón (normal esta vez) con guata y este retalito de tela que me encantó nada más verlo: vacas, patos, cerditos... todo escenas de una granja.


El acabado de esta pieza lo hice con cera y desgastando bastante la superficie.





  Si fueran para mí, las utilizaría para dejar preparada la ropita del día siguiente.





Y con este trabajo participo de nuevo en el Finde Frugal de Marcela Cavaglieri
Cada fin de semana nos invita a mostrar lo que hacemos y seguir aprendiendo con los trabajos que participan.
¡Pásate a verlos!





Como siempre, si te ha gustado este trabajo, puedes dejar un comentario.
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20/2/17

Baldosas de escayola. Una para cada una

Holaaaa.

Mirad... Yo hasta hace poco, no era muy dada a participar en los retos que se organizan, me daba corte, la verdad no hay otro motivo. Peeeeeeeero, desde que me lancé a participar en un reto que organizaba Anna (Aprendiendo de todo un poco) con una cocinita que podéis ver aquí... pues intento participar en ellos. 

Hace poco no llegue a tiempo de hacer el trabajo que solicitaba María en su blog Tia Keko para el reto reto del plato pulpero y me dió una rabiaaaaa... 

Uyyy, al grano, que me voy del tema.

Hoy os enseño algo en lo que he estado trabajando un montonazo de tardes. Con este trabajo voy a participar en el nuevo reto que organiza Anna del blog  Aprendiendo de todo un poco. Como en la edición anterior ganó Isabel (Isabel Vintage) con una bandeja preciosa (mirad aquí) pues le tocaba a ella decidir el tema del siguiente reto.  Y eligió...... 

¡¡TACHANNN!! 
"DIY escayola"  

¡Hala, porque sí! ¡porque le apetecía! ¡Así, sin más!!
"Pues nada habrá que hacer algo con escayola"


Así compré una caja con 1 quilo de escayola y me puse a pensar qué c(piií) "narices" se puede hacer con escayola. No tenía ni idea, pero tenía  la escayola.... ¡por algo se empieza!

Pues una tarde al salir del trabajo, iba conduciendo y de pronto lo ví clarito: "ahhh, pues igual esto es buena idea" "y si me sale... " Bueno... si me sale ya os veréis lo qué voy hacer con... lo que salga.

Así las cosas, esa tarde me puse hacer la estructura de los moldes de lo que me rondaba en la cabeza. Tenía unos trozos de unos listones de madera de balsa (la que suele usarse para las maquetas). Los corté estrechitos y empecé a montar la estructura.


Aseguré la estructura con cinta de carrocero a una tabla forrada con plástico (film) de cocina para que no se pegara la escayola a la madera (aunque, seguramente, tampoco se hubiera pegado, creo yo).

Hice la escayola con las proporciones que indicaba el fabricante: una medida de agua por dos de polvo de escayola.

Y removí hasta que quedó una pasta ni muy líquida ni muy sólida. Lo justo para poder ir rellenando los huecos de la estructura. ¿Que cómo sabes darle el punto? Pues lo sabes. Si echaste mucha escayola no hay forma de trabajarla y si echaste poco... ¡se desparrama!!

Al principio la mezclé en un vaso, pero como me costaba trabajo amasarla, para la siguiente tanda usé un plato. 

"¿P'a qué? Pues... p'a ná"

La escayola fragua muy rápido y en menos de nada la tenía solidificada complemente. Así que me volví a mi vaso de plástico.


Fui, poco a poco volcando la masa encima de la cuadrícula, extendiéndola en cada hueco y alisando la superficie con una espátula.

Cuando tuve toda la estructura llena, volví a alisarla un poco más con los dedos, vas mojándolos continuamente con agua para ablandar la masa (no sé si me explico).


Luego, con un punzón levanté la masa que había quedado por encima de la estructura para facilitar el "desmolde".

Dejé secar varios días. Incluso, como aquí ha llovido muchísimo, las tuve delante de un deshumidificador varias noches.

Una vez secas, se desprendieron del molde sin problema. 


Lijé todas las piezas hasta dejar las aristas suaves. No me ha importado que no fueran perfectas porque para la idea que tenía no era importante. 

Les dí una capa de goma laca a modo de imprimación.  Y las pinté. Di varias manos. Casi todas en blanco roto. Lo "rompí" para unas, con una gotas de gris. Y para otras, con una gota de beige. El caso es que no fuera un blanco "núclear" porque tampoco lo eran las antiguas.



Después de pintar todas, las decoré haciendo sobre ellas un estarcido con una plantilla que compré hace tiempo (y que tenía muchas ganas de utilizar) y las ceras al óleo que aprendí a usar con un tutorial de Lucía Sapena que os dejo aquí.

¡Y hasta aquí mi rollo!!

Ahora os enseño en qué se han convertido dos quilos de escayola: he pretendido evocar las baldosas que formaban esos mosaicos propios de los suelos de las casas de los 50/60.

Espero que os guste. Y espero que les guste a las niñas a las que se las voy a regalar. Hay una baldosa para cada una de las chiquillas que comparten conmigo algo más que un chat. En el momento en que escribo esto estoy encantada de haber sido capaz de estar muyyy calladita (¡ufff, qué dificil ha sido!) así que... se estarán enterando en este momento.

Lo dicho, no me enrollo más.  Os enseño todas porque todas son distintas. Desde el principio pensé en que serían para ellas, así que pensé en hacerlas de modo que formaran un mosaico. La idea estaba bien: todas tendríamos un trocito del mosaico. Peeeeero no me decidía por la gama de color y el modelo que seguiría (tomar decisiones no se me da del todo bien). Se me iba el tiempo en intentar decidirme así que...  tomé la calle del medio. TODAS DIFERENTES, como nosotras, porque "en la variedad está el gusto".

 Y AQUÍ ESTÁN:

  

  

  

  

 

   

 



Y la que más me gusta





Aquí están. 
Todas diferentes porque nosotras también lo somos.



Este es el tamaño de las piezas




Y ahora os animo a que paséis por el reto de ANNA (pinchando aquí) para DISFRUTAR de todos los trabajos que se presenten (que serán de alto nivel, como de costumbre). Podréis votar por los tres que más os gusten.







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Un poquito de historia (sacada de la wiki) por si aún os quedan ganas de seguir leyendo.

Un mosaico hidráulico es un conjunto de baldosas decorativas de cemento pigmentado, de uso interior y exterior. Inventado en el sur de Francia a mediados del siglo XIX, fue usado como pavimento en las construcciones hasta los años 1960.  Está presente en la mayoría de los bellos edificios de la época modernista.

El proceso de fabricación se caracteriza por el uso de moldes metálicos («trepas») para la aplicación de los colores, que posteriormente son fijados a la base de cemento mediante el uso de prensa hidráulica.

Las primeras referencias son de 1857 si bien su consolidación como producto alternativo a la piedra natural (mármol principalmente) fue en la Exposición Universal de París de 1867.  Las medidas de las baldosas eran básicamente de 10x10, 15x15, 20x20, 25x25 y 40x40 cm, pero las más habituales fueron las de 20x20.

La coincidencia de esta técnica con el desarrollo del modernismo hizo que los diseños fueran más complejos y artísticos y que los fabricantes contaran con los diseñadores de moda entre sus colaboradores. Los dibujos representaban formas geométricas, florales o vegetales. Los diseños más sencillos tenían un dibujo que se repetía y combinaba pieza a pieza. Generalmente los decoradores componían los diseños simulando una alfombra que ocupaba toda la habitación y que requería baldosas que conformaran una cenefa perimetral. También era habitual que la composición de la imagen final se obtuviera con la combinación de 2, 4 o 6 piezas diferentes, lo que complicaba de forma notable la producción e instalación.





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